A pesar de los innegables avances que las mujeres han conquistado en los últimos años, persisten todavía situaciones que de no corregirse amenazan con convertirse en crónicas, demostrando la forma clara, aún existente, entre la legislación que reconoce la igualdad como un derecho y la realidad, que dista mucho de conseguir la plena integración y participación de las mujeres.
Por ello hay que abordar decididamente varios frentes.
Son necesarias políticas para promover la independencia económica de las mujeres, incluyendo el empleo, combatiendo las causas estructurales de la feminización de la pobreza mediante cambio de las estructuras económicas y garantizando la igualdad de acceso para todas las mujeres a los recursos productivos, a las oportunidades y a los servicios públicos.
La violencia específica ejercida contra las mujeres, como colectivo, tiene sus ancestrales orígenes en las antagónicas relaciones de poder entre hombres y mujeres y ello produce una quiebra sistemática en los derechos humanos de las mujeres que se materializan en distintas formas que van desde la violencia doméstica a la explotación sexual de las mujeres cuyo mayor exponente es la prostitución o la violencia mediática y laboral.
Esta violencia que se ejerce contra las mujeres necesita una respuesta urgente y permanente de las administraciones en general, y el amparo de todas las estancias administrativas en su debate y resolución.
Tenemos que terminar con la escasa representación de las mujeres en los ámbitos de representación política, de ahí la necesidad de establecer medidas legislativas que compensen ésta realidad y garanticen el acceso, en condiciones de igualdad de las mujeres y hombres, a los mandatos electorales.
Las propuestas programáticas de IU-Fuenlabrada parten del compromiso con la sociedad en el sentido de que en todos los ámbitos municipales luchará para que la igualdad de género sea una realidad, contribuyendo decididamente a que todos los aspectos de la discriminación sexual sean eliminados.